Dar un vuelco al pensamento

Para muchos es conocida la frase sobre hacer cosas distintas para que ocurran cosas diferentes. Este es un punto de inflexión que aparece cuando estamos atentos a lo que perciben los sentidos pero también desde otro ingrediente: la intuición.


Dar vueltas a la noria de nuestra cabeza, como querer anular todos los pensamientos que nos agobian, y con un secador de pelo a máxima potencia intentamos hacerlos volar lejos de uno... son opciones metafóricas que preludian una necesidad primordial: cambio. Objetivamente todas y todos vivimos inmersos en una sociedad cuyos orígenes se remontan a mucho tiempo atrás; esto, inevitablemente nos obliga a reconocer y aceptar la existencia de modos de vida, formas de pensamiento que hemos creado, hábitos adquiridos y alimentados, unas veces consciente otras inconscientemente, en definitiva un cúmulo de obstáculos y condicionamientos que un librito definió muy bien: "El caballero de la armadura oxidada". Probablemente, aquí estamos muchos en general, y en particular cada cual buscando su forma de felicidad, que en un emprendedor se traduce en el éxito de su negocio, en un médico acertar el diagnóstico de sus pacientes, en un director de periódico ser el primero en dar una noticia, y un sinfín de casos que se pueden aplicar, cuando como lo que cada uno somos, cada día partimos del mismo puerto hacia el horizonte que nos hemos trazado.

Dar un vuelco al pensamiento aunque nos sorprenda lo que viene después. El atrevimiento a ser creadores, conscientes de que no todo proviene de las nuevas tecnologías. Tampoco hay que, necesariamente, mirar a los demás, sino saberse reconocer uno mismo. Un empresario, para vender, puede esperar a que alguien invente lo más de lo más, y poderlo tener en su tienda, y de ese modo ser por un tiempo un referente al disponer de algo verdaderamente nuevo e innovador. Pero, cuando dejamos que los pensamientos dejen de circular a su aire, y nos enfocamos en nuestro interior, quizás podemos encontrar ápices de creatividad, que no necesariamente pasan por hacer una reforma de nuestro negocio, sino, simplemente, encontrar nuevos enfoques de comunicación, de cercanía, como quien encuentra la aguja dentro del pajar de sí mismo, y esto le sirve de revulsivo para realizar algo que siempre ha deseado, pero estaba oculto, debajo de prejuicios y miedos. El Sol sale para todos.